Criada chafardera, nunca termina su tarea.
Boticario sin botica, nada significa.
Mano lavada, salud bien guardada.
Piedra movediza, nunca moho la cobija.
Tiene el sartén por el mango.
El cuerdo en cabeza ajena escarmienta.
Al flojo cavador, meterlo en medio, y grande azadón.
Cabañes y Santibañez, Pinillos y Terradillos, se juntan los cuatro pueblos y no juntan un cuartillo.
Si quieres ser estimada no te roces con cualquiera, que la fruta mayugada se pudre y no hay quien la quiera.
La bondad, quien la tiene la da.
Al mal panadero hasta la harina le sale negra.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
Iglesia cerrada, ni culto ni nada.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Raza de can, amor de cortesano y ropa de villano, no dura más que tres años.
Para el solano, agua en mano.
Al perro y al niño donde le den cariño.
La suerte y la muerte no escogen.
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
El que da a todo el que le pide, acaba por pedir a quien no da.
El buen tiempo ayuda en el trabajo.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
Nada sacar y mucho meter, receta segura para crecer.
El vino hace reír, hace dormir y los colores al rostro salir.
No de plata sino de barro.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Mujer desnalgada es hombre.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
Irse a chitos.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
El que aguanta lo más, aguanta lo menos.
Le dijo la sartén al cazo.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
Fraile con sueño tiene mal rezo.
El que tenga rabo de paja, no se arrime a la candela.
Astucia e' zorro es mejor, que olfato e' buen cazador.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.
A caballo comedor, cabestro corto.
Quien compra ha de tener cien ojos; a quien vende le basta uno solo.
Quien se va, como muerto está, y pronto se le olvidará.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.