El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
No hay tonto para su provecho.
A cualquier dolencia, es remedio la paciencia.
Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
Jamás digas: nunca jamás.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Enemigos me de Dios, y amigos no.
De los placeres sin pecar el más barato es el cagar.
En el juego del poder no se trata con quien se desea, sino con quien hay necesidad.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Cuando en Mayo hay lodo, no se pierde todo.
Quien mucho desea, mucho teme.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
Empezar con buen pie.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
Quien quiere tener un niño cueste lo que cueste, se casa con una mujer embarazada.
A enfermedad ignorada, pocas medicinas y a estudiarla.
Hoy que tengo para pan, ya no tengo dientes.
San Julián, guarda vino y guarda pan.
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
Una obra mala, con una buena se paga.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
Suelo mojado, cajón seco.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
Fruto del árbol ajeno, sale de balde y sabe bueno.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
El hombre es esclavo de lo que dice y dueño de lo que calla.
No hay mudanza que pueda bien hacerse sin dosis buena de templanza.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
Quien dice lo que no siente, miente.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
Cada cosa tiene su precio.
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.
Al buen amigo lo prueba el peligro.
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
Año de hongos, año de nieve.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
Julio el mes más corto cuando hay peculio.
Por fornicar y andar desnudo no matan a ninguno.
En un boda no se pierde un hijo sino que se gano un hija.
En casa pobre no hay mujer buena.
Los hombres serenos, pelean mucho menos.
Éramos pocos y parió la abuela.
Gran tocado y chico recado.