El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
A caballo comedor, cabestro corto.
Al perro y al niño donde le den cariño.
En un boda no se pierde un hijo sino que se gano un hija.
Cada cosa tiene su precio.
Julio el mes más corto cuando hay peculio.
Al flojo cavador, meterlo en medio, y grande azadón.
Gran tocado y chico recado.
En casa pobre no hay mujer buena.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
Astucia e' zorro es mejor, que olfato e' buen cazador.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
Irse a chitos.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Tiene el sartén por el mango.
Mujer desnalgada es hombre.
Raza de can, amor de cortesano y ropa de villano, no dura más que tres años.
Le dijo la sartén al cazo.
No de plata sino de barro.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Quien se va, como muerto está, y pronto se le olvidará.
El cuerdo en cabeza ajena escarmienta.
Piedra movediza, nunca moho la cobija.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
El que tenga rabo de paja, no se arrime a la candela.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
El buen tiempo ayuda en el trabajo.
El que da a todo el que le pide, acaba por pedir a quien no da.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Nada sacar y mucho meter, receta segura para crecer.
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
La suerte y la muerte no escogen.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.
Al mal panadero hasta la harina le sale negra.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
Quien compra ha de tener cien ojos; a quien vende le basta uno solo.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
El que aguanta lo más, aguanta lo menos.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Estando sabroso el frito, el plato no importa un pito.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
Fui a palacio, llegué bestia y regresé asno.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
La bondad, quien la tiene la da.
Bien parece cuanto en la olla cuece.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.