No hace plata quien más suda, si la suerte no le ayuda.
Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada.
No arrojes margaritas a los puercos.
Nunca se debe tirar piedras arriba cuando se tiene techo de cristal.
Melón es el casamiento, que solo lo cata el tiempo.
El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
Quien no sabe gobernar su casa, quiere gobernar a España.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
Más ven cuatro ojos que dos.
Engordar para morir es mal vivir.
Nadie diga de ninguno porque no diga de el alguno.
Cuando la cólera sale de madre, no tiene la lengua padre.
La mucha tristeza sueño acarrea.
La más cómoda herramienta, al perezoso le asienta.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
La vida no es senda de rosas.
Apagón de noche y candil de día, todo es bobería.
Para que nazcan virtudes es necesario sembrar recompensas.
Acertar a la primera no se ve todos los días.
Entre más apuro menos prisa.
Ni uno de cada ciento, de su suerte está contento.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
Hablar poco y mal, es mucho hablar.
El amor corrompe los corazones puros y purifica los impuros
Más vale que los dientes no riñan con la lengua.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Ahogado el niño tapan el pozo.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
Molinero de viento, poco trabajo y mucho dinero.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
Zapateros y sastres que no fueran embusteros, no serían sastres ni zapateros.
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.
La mujer, el huerto y el molino, requieren uso continuo.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Matar dos pájaros con una piedra.
El que es enemigo de la novia, ¿cómo dirá bien de la boda?.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
No hay tonto para su provecho.
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
La virtud es tan desdeñada como la riqueza estimada.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Muchos amigos pequeños, hacen a un enemigo grande.
Las malas noticias siempre tiene alas.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
San Julián, guarda vino y guarda pan.
De los placeres sin pecar el más barato es el cagar.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.