Nadie sería mesonero si no fuera por el dinero.
Está como aji titi.
A lo que puedas solo no esperes a otro.
Un simple roce de mangas es el inicio del amor
El buen vino en vaso chico.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
No es oro todo lo que reluce, ni harina lo que blanquea.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
No hagas a otros lo que no quieres que hagan contigo.
No se tiene el alma de una amigo sin dar el alma
Al perro muerto, échale del huerto.
Cumplidos entre soldados son excusados.
Belleza de cuerpo no se hereda
No hay peligro para el preparado.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.
No digas de este agua no beberé, por turbia que baje el agua mayor puede ser la sed.
Cabeza para naciente y pies para poniente.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
Mucho sabe quien callar sabe.
La fuerza vence, la razón convence.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
En esta vida insensata, ni al rico le sobra plata.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
Quien con el viejo burlo, primero rió y luego lloró.
Llegar y pegar, Matías, no es para todos los días.
Mal se saca agua de la piedra.
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
Al médico, confesor y letrado, no le hayas engañado.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
No hay nadie que se contente, con el olor solamente.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
Emprestaste, perdiste al amigo.
A nadie le huelen mal sus pedos, ni le parecen sus hijos feos.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
Muero el toro y enseguida, acabase a carreira.
No rías tanto; que la mucha risa acaba en llanto.
Ten que dar, y el culo te vendrán a Besar.
El que hace bien a los demás se beneficia a sí mismo.
Las noticias malas tienen alas.
Quien promete amor eterno es porque desconoce los cuernos.
Naranja agria en ayunas, salud segura.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Para bruto no se estudia, se nace.
Septiembre frutero, alegre, festero.