Mujer enferma, mujer eterna.
El que pone al juego sus dineros no ha de hacer cuenta de ellos.
La buena vida no quiere prisas.
El que ríe el último, ríe dos veces.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
A cada ermita le llega su fiestecita.
El crédito fue asesinado por los malos pagadores
El que esta abajo no tiene miedo de caer.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
El perezoso considera suerte el éxito del trabajador.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
El que ha de besar al perro en el culo, no ha menester limpiarse.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
La Cruz, la viña reluz.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Nada con nada, total nada.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Hacer ruido, para sacar partido.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
No hay primera sin segunda
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
No hay gallina ponedora, que ponga un huevo cada hora.
Quien hace leña en ruin lugar, a cuestas la ha de sacar.
Seguro va al juicio, el que tiene el padre alcalde.
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
Ni casa en cantón ni viña en rincón.
A bloque, la casa en roque.
La mala oveja se ensucia en la colodra.
En la naturaleza, no hay castigos ni premios, solo consecuencias.
Quedo como la teta de la vaca, ni en el cuero ni en la carne.
Flaco hombre, mucho come.
Un hombre de respeto debe ser reservado, reflexivo y valiente en la batalla; todos (los hombres) deben mantener el buen humor hasta que el fin les llegue.
Más sabe el zorro por viejo que por zorro.
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
El que no te conozca, que te compre.
Donde se está bien nunca se muere
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
Lo que madura pronto, se pudre temprano.