Justo peca en arca abierta.
A chico caudal, mala ganancia.
No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
Nadie nació enseñao.
El que fácilmente se enoja, hace locuras.
El que de joven no es acucioso, llegado a viejo en vano se lamentará.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
Ajo, ¿por qué no fuiste bueno?. Porque no me halló San Martín puesto.
Quien da el consejo, da el tostón.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
Quien no canea, calvea.
Juez con prisa, juez que yerra.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
¿Fiado?. Mal recado.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Mas vale viejo conocido que nuevo por conocer.
Lo que bien se aprende, jamás se olvida.
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Ruin amigo no vale un higo.
La virtud ennoblece.
Ningún jorobado se quiere ver la joroba.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
Mal hace quien nada hace.
Amistad de juerga no dura nada.
No retengas a quien se va, ni rechaces a quien llega.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
Saber poco obliga a mucho.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
A padre avaro, hijo pródigo.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
Una palabra deja caer una casa.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.