Anillo en dedo, u obispo o majadero.
No porque ande pa delante, deja de ser ignorante.
Ni mozo dormidor, ni gato maullador.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Vino añejo, pimienta y ajos, te llevan directo a los refajos.
La pobreza no es vicio; pero es un inconveniente.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
Malo es llegar a viejo, peor no llegar a serlo.
Cambiar manzana por ajo, no es buen trabajo.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
Buena fama, hurto encubre.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
La experiencia de los viejos, no se hizo a puros consejos.
Mear claro y recio deja al médico por necio.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
Es en vano dar razones cuando no las escuchan.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Enero desaloja las camas
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
El remedio más noble contra las injurias es el olvido.
Enero, claro y heladero.
El que algo debe, no reposa como quiere.
La necesidad hace maestros.
Aprendiz que aprende mal, nunca será buen oficial.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Ni quito ni pongo rey.
Ingratos hacen recatados.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
Noche toledana. (Irse de farra).
Quien no hace nada cuando puede, tampoco lo hace cuando quiere.
Hay gustos que merecen palos.
Lo vergonzoso no es no saber, sino no aprender.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.