Quien no da nudo, pierde punto.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
El buey tira del arado, más no de su agrado.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Buen lector, mal escribano.
Moro viejo, mal cristiano.
Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
Benavente, buena tierra y mala gente.
El que deja una herencia, deja pendencias.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
Castillo apercibido no es sorprendido.
Hacer bien donde no es agradecido es bien perdido.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
No hay mal que por bien no venga.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Lo bueno dura poco.
El tiempo cura al enfermo, que no el engüento.
Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
Mal es acabarse el bien.
Vino puro y ajo crudo, hacen andar al mozo agudo.
Novia sin cepas, novio con quejas.
Si te hace caricias el que no te las acostumbra a hacer, o te quiere engañar o te ha menester.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
Pereza, llave de pobreza.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Dar en el clavo.
Al que bebe buen vino en jarro, quiébrale el cacharro.
Bienes que ocasionan males, no son tales.
Tras el buen comer, ajo.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
El tiempo no perdona a nadie.
Honor a quien honor merece.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
No lo hurta, lo hereda.
El mayor desprecio es no hacer aprecio.
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
Este afán renovador, cambia malo por peor.
La buena ocasión, propicia al ladrón.