La excepción no hace la regla, sino que estará fuera de ella.
Tres españoles, cuatro opiniones.
A nadie le parece poco lo que da, ni mucho lo que tiene.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Volverse humo.
Ni cena sin vino, ni olla sin tocino.
El hambre aguza el ingenio.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
El ladrón juzga por su condición.
Al hombre valiente, espada corta.
Es más agrio que un limón.
Si no haces lo que te gusta búscale el gusto a lo que haces.
Lo que poco cuesta, poco se aprecia.
No te cases con mujer, que te gane en el saber.
A quien le duele la buba, ese la estruja.
Madre pía, daña cría.
Bocado engullido, su sabor perdido.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
Lo de menos es comerse la vela, lo malo es cagar el pabilo.
El follo del santo, no hiede tanto.
El que nada duda, nada sabe.
En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.
Los enamorados, no ven a los lados.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Nunca buena puta ventanera, pues que no halla quien la ocupe y quiera.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
El que las sabe, las tañe.
Los negocios hacen a un hombre y al mismo tiempo lo prueban.
Donde no hubo dolor, no hay caridad ni amor.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
En negocios de mucho tomo, ándate con pies de plomo.
A galgo viejo, dadle liebre, no conejo.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
Nuestro gozo en un pozo.
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Si se vierte el salero, faltará la sal, pero no el agüero.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
Pan y navaja poco alimento es para el que trabaja.
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.
Campana de latón, tiene mal son.
A veces, el flaco derriba al fuerte.
Quién será útil a otro, cuando no lo es a sí mismo?
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
Perro viejo no ladra en vano.
Al mal cocinero le estorban hasta las cucharas.
Que la haga el que la deshizo.
El que parte y reparte toca la mejor parte