El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
Conforme ven el traje, tratan al paje.
El que fua a Sevilla perdió su silla.
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.
Amor nuevo, olvida el primero.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
Aún no es alcalde y ya quiere comer de balde.
Variante: El perro viejo, si ladra, da consejo.
A mal de muchos, remedio de pocos.
De buena casa, buena brasa.
Decir bien y obrar mejor.
A cada santo le llega su día.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
Mucho preito hace mendigo.
Dando al diablo el hato y el garabato.
Imite y supere el envidioso al envidiado; más que él será elogiado.
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
No comer por haber comido, es bienvenido.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
Pintada en los WC.
Buena Voluntad hace que el camino sea más corto.
Mujer ventana, poco costura.
El burro hablando de olotes.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
En el pecado se lleva la penitencia.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
La pereza hace todas las cosas difíciles.
Cuando la paja se mete en el pajar, las mocitas ya pueden trasnochar.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
Como se va lo bueno, se va lo malo.
Quien asno nació, asno murió.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
El que más hace, menos alcanza.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Una vez se nace, una vez se muere y una vez se quiere.
Nunca patees el pesebre que te vio nacer.
No es bueno quien cree malos a los demas.
Nadie tira piedras a su propio tejado.