El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Hacienda de señores, cómenla los administradores.
El ojo del amo engorda al caballo.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.
Guay del malo y de su día malo.
Sabio es quien poco habla y mucho calla.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
Lo que no puede curarse hay que aguantarlo.
Vino de viñas viejas, qué bien te tomo y qué mal me dejas.
Caer para levantarse, no es caer.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
A liebre ida, palos al cubil.
Romero ahíto saca zatico.
No es virtuoso quien no se alegra con la virtud.
Hacer bailar el trompo en la uña.
Jugar limpio, bueno para la conciencia y malo para el bolsillo.
El que de nada sabe, de todo se unta.
A las mujeres bonitas y a los caballos buenos los echan a perder los pendejos.
Hay tontos que al pronto no dan la cara de tonto.
Ahora al bueno le llaman tonto.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
El que no quiera polvo, que no salga a la era.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
Te has puesto como un choto con dos madres.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
Lo robado no luce.
Bien se lleva la carga, más no la sobrecarga.
Marzo trae las hojas y noviembre las despoja.
Cada tonto tiene su manía.
Los buenos recuerdos duran mucho tiempo; los malos, más todavía.
No hay hombre tan malo que no tenga algo bueno; ni tan bueno que no tenga algo malo.
Polvo de ladrillo malo para el bolsillo.
Botija nueva hace el agua fresca.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Periquito se casa en Segovia, como es el novio, será la novia.
Quién no gusta del vino, tiene otros peores vicios.
Ahogarse hasta en un vaso de agua.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
Carnero, comer de caballero.