Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
De cuarenta para arriba, ni te cases, ni te embarques, ni te mojes la barriga.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
Esta permitido ser más hábil que los demás; pero es peligroso parecerlo.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Hay cabalgadura que le viene grande su herradura.
No vallas por el exterior, eso te podria engañar.
El buey tira del arado, más no de su agrado.
Roba tú por allá, que yo robaré por acá.
Vecinas porque les digo las mentiras.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
A menudo una pequeña chispa logra encender un gran fuego.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
No jales que descobijas.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Quien no se cansa, su ideal alcanza.
El dolor embellece al cangrejo.
«Si en una noche negra una hormiga negra sube por una negra pared, Dios la está viendo».
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
No te cases con mujer, que te gane en el saber.
No ver, y creer en lo que no se ve, son elementos esenciales de la fe
Hombre amañado, para todo es apañado.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
Burro que gran hambre siente, a todo le mete el diente.
El que es sabio nunca enceguece.
Ya se murió el emprestar, que le mató el malpagar.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
El que tenga sus gallinas, que las cuide del coyote.
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
El que mucho habla, mucho yerra.
Irse a chitos.
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
Mudarse por mejorarse.
Más aburrido que bailar con su hermana.
Gana ahora que eres nuevo, para que puedas gastar de viejo.
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.