Por los cuernos se agarra el toro.
Promete poco y haz mucho.
Las cadenas de la esclavitud atan solo las manos
Beber aquí, beber allí, a la noche borrachín.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
Quien no se aventura, no cruza la mar.
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
Un barco pequeño debe mantenerse cerca de la orilla; los más grandes pueden aventurarse mar adentro.
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
El que tiene narices, no manda a oler.
Reza, pero no dejes de remar hacia la orilla.
Quien suele en plata nadar, se puede también ahogar.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
¿Qué puede el humo hacerle al hierro?
O al puente o al vado, si no hemos de pasar a nado.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
A quien Dios ama, Dios le llama.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
Indio, mula y mujer si no te la han hecho, te la van a hacer.
Besugo de enero vale un carnero.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
A otra puerta, que ésta no se abre.
A pan ajeno, navaja propia.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
No hables por boca ajena.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
El que a su hijo consiente va engordando una serpiente.
Hay que poner tierra de por medio.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
El peligro que no se teme, más presto viene.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
La espuela chuza más bueno, cuando el caballo es ajeno.
La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
Anda a chinga a otro lado mejor..
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
De los placeres sin pecar el más barato es el cagar.
Castañas en cocción, en otoño o en invierno, buena alimentación.
Fácil es empezar y difícil continuar.
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
De nada sirve lo ganado, si no está bien empleado.
Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
La cabra come el césped allí donde se ata.
Apenas si ha nacido, y ya quiero marido.
Mejor que gruña el cochino que los hijos de tu vecino.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.