Dios los cría y el diablo los junta.
Hay que aprender a ser gato de casa grande, se van a acabar los ratones.
La burra no era arisca pero la hicieron.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
Empleando todas sus fuerzas, hasta el ratón podría devorar al gato.
Antes de hablar, pensar.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
La ambición mató al ratón.
No te vallas a morder la lengua.
En San Antonio, la vieja tiró el carrete al fuego.
Para nadar hay que tirarse al agua.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.
Peor que pulga en la oreja
Quando si indugia troppo in una cosa o si perde del tempo inutilmente.
Para que alcance siempre tiene que sobrar.
Más difícil que abrir una tienda para comerciar es mantenerla abierta.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
Amor, El de asnos hace sabios, y de sabios hace asnos.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Llegar a ser, ascendiendo, es mejor que nacer siendo.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
Con paciencia y con maña, un elefante se comió una araña.
Quémese la casa sin que se vea el humo.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Mas mata la duda que el desengaño.
La letra, con sangre entra.
¿Qué tienen que hacer las bragas con la alcabala de las habas?.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
Carga que place, bien se trae.
Al son que te tañan, a ése baila.
Tumbando y capado.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
A la que parió harto no la engaña un parto.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Bien o mal, junta caudal.
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.