Imite y supere el envidioso al envidiado; más que él será elogiado.
Alegrías secretas, candela muerta.
Mejor cazar los deudores, que huir de los acreedores.
Dos capitanes hunden la nave.
Aprendo mientras vivo.
Aprende a escuchar y sonríe al hablar si quieres agradar.
Desee bien, sea bueno.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
Peor es mascar lauchas
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.
Por Navidad, dichoso el que ve su hogar.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Cosa que mal no puede hacer, no puede hacer bien.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
Es por bondad de corazón por lo que el cangrejo rechazó que Dios le fabricara una cabeza.
En los ojos del patrón, verás siempre la ambición.
Espera debajo al que está arriba, caerá.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Quien tiene dineros, compra panderos.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Cambiar manzana por ajo, no es buen trabajo.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Nada hay más atrevido que la ignorancia.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
Negocios largos, nunca bien acabados.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
La esperanza mantiene.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
Han comenzado una disputa que el diablo ya no les dejará terminar.
Gallina en casa rica, siempre pica.
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
Abejas sin reina, la colmena en ruina.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
El que con lobos anda a aullar aprende.
No todo el que chifla es arriero.
Principio quieren las cosas.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.