Llegar a la capada.
Gato enratado no quiere pescado.
La lengua queda y los ojos listos.
Persevera y triunfarás.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
A quien espera, su bien llega.
A buenos ocios, malos negocios.
Negocios de puercos, puerco negocio.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
El mandar no admite par.
Se está ahorcando con su propia soga.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Alternativa: Acabar a farolazos como el Rosario de la Aurora.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
Yantar sin vino, convite canino.
El hogar del Ingles es su castillo.
Más pica espuela de celos que de aceros.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Piensa mal y acertarás.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Nadie plante haya para que de ella le hagan el pijama.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.
Todo se andará si la vara no se rompe.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
Una flecha sola, puede ser rota fácilmente, pero, muchas flechas son indestructibles
Jugar y perder bien puede suceder.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
Por Todos los Santos, los trigos sembrados y todos los frutos en casa encerrados.
En arca abierta, el justo peca.
Deja la bola rodar, que ya parará.
El mundo es un mercado, o serás ladrón o serás robado.
Una abeja no hace colmena.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Hablando la gente se entiende.
Ni es fácil ganar; pero es más difícil conservar.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Brasa trae en su seno, la que cría hijo ajeno.