A amo ruin, mozo malsín.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
Gana ahora que eres nuevo, para que puedas gastar de viejo.
Por la Encarnación, los últimos hielos son.
Fue el hombre por maduro, y lo pusieron verde.
Pan tierno y leña verde, la casa pierde.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
Zapatero en su banquilla, rey de Castilla.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Amigo de muchos, amigo de ninguno.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
El enamorado y el pez frescos han de ser.
Te casaste, te entera.
Medias blancas en enero señal de poco dinero.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
El tiempo es el mejor consejero
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
Años de nones, muchos montones.
Amigo viejo y casa nueva
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
Bien casada, o bien quedada.
Si llueve en Febrero, en todo el año hay tempero.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Hazte ropa una vez al año, pero de buen paño.
El que quiera de primera, que consulte su cartera.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Carga que con gusto se lleva, no pesa.
Palabra de cortesano, humo vano.
El amor, de necios hace discretos.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Cual el año, tal el jarro.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Novia sin cepas, novio con quejas.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Tiempo pasado siempre es deseado.
El que bruto entra, bruto se ausenta.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
El enamorado es el camarada del alma.
Ir contra la corriente, no es de hombre prudente.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.