Cada año trae su daño, y cada día su acedía.
Febrerillo corto con sus días 28, si tuviera más cuatro, no quedaba ni perro ni gato.
Humo de hogar no empaña el cielo.
El tiempo todo lo cura y todo lo muda.
Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
Si malo es enero, peor es febrero.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
El que rompe, paga.
Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.
Primer día de Agosto, primer día de invierno.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
En Septiembre, el que no tenga ropa que tiemble.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Ladra de noche para economizar perro.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
El tiempo no pasa en balde.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
El corazón no envejece es el cuero el que se arruga.
Cada quien, con su cada cual.
Mira la peseta y tira el duro.
El mejor disfraz, el tiempo te lo dará.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
El año bueno, el grano es hecho; el año malo, la paja es grano.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
Ningún hombre honesto se hace rico en un momento.
Más vale un hoy que diez mañanas.
En Abril, aguas mil.
A la vejez, viruelas.
La pollada de Agosto y enero, vale por un carnero.
Ni hombre chiquitillo, ni casa de escaloncillo.
Tiempo que se va, no vuelve más.
Casado, pero no capado.
Más querría un dinero que ser artero.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
De poniente, ni viento ni gente.
Con pedantes, ni un instante.
Cada uno es artífice de su ventura.
Es prudente el que cuando está en buena situación puede mantenerse como antes.
El amor, unas veces soñador y otras volador.