Los amores se van, los dolores se quedan.
Nadie cava con tesón sino el dueño del hurón.
Quien nada hace, nada teme.
No dejes para otros lo que no quieras para ti.
El guerrero no es alguien que pelea, no tiene derecho a tomar la vida de otro. El guerrero, para nosotros, es aquel que se sacrifica por el bien de los demás.
El que apurado vive, apurado muere.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
Amor que del alma nace, al pie de la tumba muere.
El abuso de las riquezas es peor que la necesidad de ellas.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
Es un loco quien su mal achaca a otro.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
Jugar y perder bien puede suceder.
El que no aprende a sus años, sufre amargos desengaños.
Los golpes hacen silencio.
Los tontos consiguen las mejores cartas
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.
Si eres oveja, te comen los lobos.
El más cruel fastidio, no vale un suicidio.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
El que muda de amo, muda de hado.
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.
Ayunar, o comer truchas.
Tener el juego trancado.
Malo es ser malo, pero peor es ser bueno.
Un cuerdo entre locos, ellos se tienen por cuerdos y a él le tienen por loco.
Haz turismo invadiendo un país.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Si los filtros sirviesen para capturar a los hombres, todas las mujeres tendrían un amante
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Aquí morirá Sansón y cuantos con él son.
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
De bajada todos los santos ayudan
La victoria viene de Dios, pero la batalla la debe librar el soldado
Los dioses ayudan al que trabaja
Cada cual en su corral.
En lo amargo esta lo bueno, y en lo más dulce el veneno.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
Al mal trabajador no le viene bien ningún azadón.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Aquel que guarda siempre tiene.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
Lo que no fue tua año no fue tu daño.