Ser amable es ser invencible.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Casa sin gobierno, semejanza del infierno.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
La ley del embudo no es norma ni escudo.
De necios es huir de consejos.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
Peor es mascar lauchas
Los extremos se tocan.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Jamás en el mismo plato, comen el ratón y el gato.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
A quien dan, no escoge.
El matrimonio es un lazo que soca el demonio.
Cuando el malo es remalo, de nada sirve el palo.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
En tiempo de campaña, apaña.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
El tiempo no perdona a nadie.
A Dios, lo mejor.
El que fácilmente se enoja, hace locuras.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
Quien se fía de un lobo, entre sus dientes muere.
Vencer no es vergonzoso
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
El necio no escarmienta sino en su cabeza.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Donde hay confianza, da asco.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
Las letras con sangre entran.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
A mal de muchos, remedio de pocos.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
Al mal dar, tabaquear.
Muchos componedores descomponen la novia.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.