Putas y frailes andan a pares.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
Muchas veces los amos son los mayores sirvientes en la casa.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Juego y bebida, casa perdida.
Intelecto apretado discurre que rabia.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
De padres asientos, hijos taburetes.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
Cuando el abad lame el cuchillo, malo para el monaguillo.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Fuente de vida es la boca del justo, pero la boca del malvado encubre violencia.
Ama a tu amigo como a ti mismo
A tu casa venga quien te eche de ella.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
Arma de Dios es Cristo.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
Hablen cartas y callen barbas.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Quien se venga encontrará la venganza de los dioses
Mejor solo que mal acompañao.
No da un tajo ni en defensa propia.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
Buey que muge, todos le temen.
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
El dinero y los pendejos, siempre acaban separados.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
Tanto hace por su fama quien te envidia como quien te alaba.
El que está a las duras, está a las maduras.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
Debajo de piel humana, muchas bestias se disparan.
A este son, comen los del ron, ron.
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
A Dios, nada se le oculta.
El que a burros favorece, coces merece.
De sabios es cambiar de parecer.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.