A palabras vanas, ruido de campanas.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
De noche todos los gatos son negros.
Peores nalgas tiene mi suegra.
Quien ayer peleaba sus doblones hoy se ve en la calle y sin calzones.
No apuntes, a menos que vayas a disparar.
Se goza más amando que siendo amado
Para quien es mi hija, basta mi yerno.
Recibido ya el daño, a tapar el caño.
El que come y no da, en el cielo lo verá.
Zapatero remendón bien aprovecha el cambrillón.
Más duro que rulo de estatua.
Las estrellas inclinan pero no obligan.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
Tiene más miedo que vergüenza.
Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
A quien labora, Dios lo mejora.
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
La Justicia entra por casa.
Si un desgraciado sube a una montaña, las piedras le caen encima, incluso de abajo hacia arriba
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Son cucarachas del mismo concolo.
Cuanto más cerca estamos sentados, más regañamos.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Madre quiero ser, e hijos tener.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
Pobreza, víspera de vileza.
No fío, porque pierdo lo mío.
Yo comienzo por hacer la guerra. Ya se encargarán los políticos de demostrar que era justa.
A quien de bueno viene, por bueno se le tiene.
Abejas que tienen miel, tienen aguijón.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
Amor por cartas son promesas falsas.
Ni lugar sin taberna, ni puta sin alcahueta.
El que mal anda, mal acaba.
El caballo malo hay que venderlo lejos.
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
Juicio contra hecho hace lo tuerto derecho.