De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Llegar y pegar es mucho acertar.
Lo único que aumenta cuando lo das a otros es el amor.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
A enemigo que huye, puente de plata.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
Come para vivir y bebe para comer.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Cuanto más desnudo está el amor, menos frío tiene
Creer a pie juntillas.
Corazón cobarde no conquista damas ni ciudades.
El amor es de hermano y no de señor.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
Mejor ser feo y atrayente, que buen mozo y repelente.
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
Mujer con bozo, beso Sabroso.
En vender y comprar, no hay amistad.
Para alcanzar dicha plena, nos toca perder la pena.
El placer es víspera del pesar.
Tarea que agrada, presto se acaba.
El amor nunca hizo ningún cobarde.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
Hay que creer, rajar o desastillar.
A la hija, tápala la rendija.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
La mujer poco entendida, se casa sin tomar medidas.
El amor habla incluso con los labios cerrados
Llevar agua al mar.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Es más seguro ser temido que ser amado
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Cuida la tienda y ella te cuidara a ti.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
El que se enfada en la boda, la pierde toda.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Abrojos, abren ojos.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
Quien te quiere, no te hiere.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Se fue su corazón , está sumergido en su pensamiento.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
El parir y amasar siempre empezar.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.