Pereza no es pobreza; pero por ahí se empieza.
Antes de meter, prometer.
El trabajo entero de un año depende de un buen comienzo en primavera.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.
Imposible es empezar a comer por la segunda cucharada.
Variante: En Febrero, pon obrero, mejor a finales que a primeros.
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
Jugar al abejón con alguien.
El primer real a nadie hace rico: pero es el principio.
Trabajo empezado está medio hecho
Jamón empezado, pronto mediado.
Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.
El brasero, llega mejor a los primeros.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
Decir bien y obrar mejor.
Hacer la del humo.
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
Quien empieza ganando, acaba llorando.
Quien tiene culo de mal asiento, no acaba ninguna y empieza ciento.
Obra comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
Belleza es riqueza, o por ella empieza.
Hacer ruido, para sacar partido.
Para alcanzar, porfiar.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
La caridad empieza por casa.
Dar antes que amagar.
Hasta el viaje más largo comienza con un solo paso.
Cuando como, no conozco; cuando acabo de comer, empiezo a conocer.
El mucho joder empreña.
A veces el echar a andar es la más difícil del caminar.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Haciendo se aprende a hacer.
En enero, plante ajero; a finales, que no a primeros.
A poco pan, tomar primero.
Para acertar mejor, echarlo a lo peor.
Remendar y dar a putas.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
Los frailes comienzan por donde los otros acaban y cesan.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Hasta para encender lumbre hay que tener costumbre.
Quien empiece el juego que siga con él
Paciencia y barajar.
De Octubre a primeros, repón los aperos.
Con la alforja vacía, mal se inicia el día.
Llegar a ser, ascendiendo, es mejor que nacer siendo.
Si vas a comprar no empieces por enseñar el dinero.