Antes de los años mil, otros mandarán la tierra.
Buena es la costumbre en el bien.
Es en lo más estrecho del desfiladero donde comienza el valle.
Antes que el deber está el beber.
Dar una de cal y otra de arena.
Hablar a tontas y a locas.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
Ir a derecha o izquierda es facil, ganar o ser vencido es facil también, pero no ganar ni ser vencido es muy difícil.
¿Mirón y errarla?.
Quien siembra, siega.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
A hierro caliente, batir de repente.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Le dan la mano y se toma el pie.
Es más fácil plantar que recoger, pero solo se recoge aquello que se ha plantado.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
No cuentes los pollos antes de incubarlos.
Que aprovecha bien ganar, ¿para mal gastar?
A consejo ido, consejo venido.
A lo que no puedas, no te atrevas.
Espera que llene la mar, para entrar al canal.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
¡No nos mires, unete! (Transición española).
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Aprieta el pan que se te cae la magra.
Dando dando, palomita volando.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Haz buen barbecho y verás pronto el provecho.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
Es mejor precaver que tener que remediar.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Dar un cuarto al pregonero.
El primer año es el difícil, todos los demás ya son iguales.
Si haces planes para un año, siembra arroz. Si los haces para dos lustros, planta árboles. Si los haces para toda la vida, educa a una persona.
El hábito es al principio ligero como una tela de araña, pero bien pronto se convierte en un sólido cable.
Dar una higa al médico.
En el menguante de enero, corta tu madero.
Ruéganla que se pea, y cágase.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Es más fácil meterse en un problema que salir de él.
El que no tranza no avanza.
Divide y vencerás.