A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
El que busca, encuentra.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Lo más placentero, no es tan duradero.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
No te desesperes mientras puedas enamorarte
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
La tierra que me sé, por madre la he.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
Pan de boda, duro a las pocas horas.
Donde ajos ha, vino habrá.
A buenos ocios, malos negocios.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
El que no mira adelante, atrás se queda.
El yerro encelado, medio perdonado.
Una hora de hoy es mejor que dos de mañana.
Día que pasa, día que no, día perdido.
Mira antes de saltar.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Madre hay una sola.
La necesidad hace maestros.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
Jugar al abejón con alguien.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Bonito era el diablo cuando niño.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Si quieres ser cornudo, ándate a la caza a menudo.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
Cuando el alumno esté listo para aprender, un maestro aparecerá.
Conseguir una mujer bella es fácil, pero conservarla es difícil
Hoy arreboles, mañana soles.
Dios sabe lo que hace.
Escribir despacio y con buena letra.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
Cuanto más tienes, más quieres.
Se goza más amando que siendo amado
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
La ignorancia es muy atrevida.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
Las felicidades que gustan no duran demasiado
Más vale despedirse que ser despedido.