Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Hasta que sea pasado, no digas mal del año.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Más perdido que Adán el día de la madre.
Cual es el padre, así los hijos salen.
Labrador, ara y ora y espera tranquilo la última hora.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
O te aclimatas, o te aclimueres.
El uso es maestro de todo.
Como se vive, se muere.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
A santos viejos no se les prenden velas o Santo viejo no hace milagro
A gran seca, gran mojada.
Confesión hecha, penitencia espera.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Como vives, juzgas.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
Cuenta treinta y tres antes de decir, y noventa y nueve antes de escribir.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Niña, si vas a reuniones, ajustate los calzones.
Bien se guarda lo que trabajando se gana.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
A hombre desgarbado, dale de lado.
Abrojos, abren ojos.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Junio, hoz en el puño, de verde y no de maduro.
Aprovecha el tiempo bueno, ya que el malo se mete solo.
Cuando llega el buen sentido el amor envejece
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
Beber con medida alarga la vida.
Antes de mil años, todos seremos calvos.
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
Hijo fuiste, padre serás, como lo hiciste así te harán.
Sé osado y serás afortunado.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
El que duerme con niños amanece mojado.
Al amigo con su vicio.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.
Beber por jarra penada, no me agrada.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.