El que se apura llega tarde.
Dueña que mucho mira, poco hila.
No compres de quien compró; compra de quien heredó, que no sabe lo que costó.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
Quien con hembras no fornica, o es cachorro o es marica.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
El que de joven come perdices, de grande caga las plumas.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
A pan duro, diente agudo.
En largos caminos se conocen los amigos.
No te cases con mujer, que te gane en el saber.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Haces mal, espera otro tal.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
Roer siempre el mismo hueso
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
El mucho joder empreña.
La juventud no esta perdida, solo desorientada.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Apunta y da y la cuenta te saldrá; da y apunta, y no te saldrá nunca.
Cuando críe a los cuarenta, deja de hacer las cuentas.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
No hay sustituto para la experiencia.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
Nunca olvides tu casa.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
Lo difícil es tener, si no sabes mantener.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
Pregúntaselo a tu padre, que tu abuelo no lo sabe.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
De padres bocois hijos cubetas.
Ni es fácil ganar; pero es más difícil conservar.
Hombres de noche, muñecos de día.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Padre diestro, el mejor maestro.
No porque ande pa delante, deja de ser ignorante.
Casado, pero no capado.
No hay mejor maestra que la experiencia.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.