Amor antiguo no se oxida
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
Lo que madura pronto, se pudre temprano.
Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
Cual el año, tal el jarro.
Año tardío, año medio vacío.
Vieja que baila, mucho polvo levanta.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
El vino de cepas viejas calienta hasta las orejas.
La necesidad hace a la vieja trotar.
A fullero viejo, flores nuevas.
Buena vida, padre y madre olvida.
La paciencia no está entre los jovenes.
Cuentas claras, amistades largas.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
Dinero guardado, barco amarrado.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.
Hay que darle tiempo al tiempo.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
El deber y no pagar es tan antiguo como el mear.
Muchas veces los amos son los mayores sirvientes en la casa.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
A perro viejo no cuz cuz.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
El corazón que ama es siempre joven.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Quien madruga ojeras tiene.
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
El que bien come y bien digiere, solo de viejo se muere.
Más sabe el zorro por viejo que por zorro.
Más corre un caballo viejo que un burro nuevo.
Hombre prevenido, nunca fue vencido.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
Los jóvenes van por grupos, los adultos por parejas y los viejos van solos.
Joven ventanera, mala mujer casadera.
Casado a los cincuenta, no llegarás a los sesenta.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
Zamarra vieja, más calienta que una nueva.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.