Acometer hace vencer.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
No hay mal que cien años dure, ni cuerpo que los aguante.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
Dios, cuando hizo el tiempo, lo hizo de sobra.
El vino es la leche de los viejos.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Pena de muerte tiene el que a viejo no llegue.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
Cuando la vieja se remoza, andar ligera debe la moza.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
A capa vieja no dan oreja.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Del niño el beso, del viejo el consejo.
Quien duerme diez horas, a la vejez llora.
A casa nueva, puerta vieja.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
A casa vieja, portada nueva.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
El que no coge consejeros no llega a viejo.
Loro viejo no da la pata.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
La arruga es viejera, la cana embustera.
Jugar, fumar y beber, no es cosa de jovencita ni de mujer.
Agua tardera, agua maicera.
A buey viejo, no le cates abrigo.
Perro viejo, no aprende truco nuevo, o sino ya no es muestrea.
Año de endrinas, año de espinas.
Vive de tus padres, hasta que tus hijos te mantengan.
La experiencia no anda a prisa, ni tampoco se improvisa.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
La mujer y la gaviota, cuanto más viejas más locas.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
Con el tiempo y la payeta, maduran los nísperous.
Dura el nombre más que el hombre.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
Aqueste tu apetito baja, que con vejez o muerte, todo pasa.
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
El amor devuelve a los viejos sabios a la infancia
Buena vida, arrugas tiene.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.