Casa oscura, candela cuesta.
Deja la bola rodar, que ya parará.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
Parece barril sin fondo.
Los curas y taberneros son de la misma opinión, cuantos más bautizos hacen, más dinero va al cajón.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Cuando hay necesidad de tomar una decisión y actuar, el hablar es inútil.
Ese huevo, quiere sal.
Yo que se lo proponía, y ella que lo apetecía.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Agua vertida, no toda cogida.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
Al que Dios ha de ayudar, sábele bien hallar.
Hay mujeres que tienden a subir, y hay otras que suben a tender.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
¿De que vas, Santo Tomas?
Burgáles, mala res.
Una sola vez no es costumbre.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
Entra, bebe, paga y vete.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Buey que no esté en el mercado, no es vendido ni comprado.
Burro que tropieza dos veces en el mismo canto, es burro doblado.
El que vive en la montaña, piensa que tiene algo y no tiene nada.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Consejos y un remedio, no valen un real y medio.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Hay que empujar, porque vienen empujando.
Pedir las perlas de la virgen.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
Si el grumete supiera y el patrón pudiera, todo se hiciera.