El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
De pronto, nadie es tonto; después quizá lo es.
Tres al saco y el saco en tierra.
Quien hijos tiene, razón es que allegue.
Donde una cabeza grana, otra es vana.
A persona lisonjera no le des oreja.
Jugar la vida al tablero.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
A caballo nuevo jinete viejo.
Amor no quita conocimiento.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
Donde hay obras, hay sobras.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
A gran pecado, gran misericordia.
Al asno rudo, aguijón agudo.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
Más vale callar que con borrico hablar.
A ruin, ruin y medio.
En donde la fuerza sobra, hasta la razón estorba.
Bailar la pieza más larga con la moza más fea.
A la mujer y al mulo, en el culo.
No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
El que va para viejo va para pendejo.
No te asombres por poca cosa.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Variante: Buena es la tardanza, que hace la carrera segura.
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Nadie sabe, sino quien lo lastra, lo que semejante casa gasta.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Arena y cal encubren mucho mal.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
Donde hay pelito, no hay delito
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
El inferior pecha lo que el superior pega.
No hay tonto que no se tenga por listo.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
Bolsa de pedigüeño siempre vacía.