De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
Aquel es hombre, que corresponde al nombre.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. (Frase utilizada para utilizar un pretexto para dar varias opciones).
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
Mientras mi vecina sea boba, ¿quién me manda comprar escoba?.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Mujer precavida vale por dos.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
El que se apura llega tarde.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
Depende de cómo caigan las cartas
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
Por Santa Lucía, mengua la noche y crece el día, y hasta Navidad en su ser está.
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
Molino que no muele, algo le duele.
Date buena vida, temerás más la caída.
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
Cara de enferma y culo de sana.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Las migas son también pan.
Dios es omnipotente y el dinero su teniente.
El que compra el paraguas cuando llueve, valiendo seis le cobran nueve.
Julio, lo verde y lo maduro.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
Nieve de Octubre, nieve para cinco meses.
Agua de Duero, caldo de pollos.
Dando dando, palomita volando.
La hora más obscura es justo antes del amanecer.
Lo quiero, para ayer.
Voy a gobernarles por leyes fijas, entonces el descanso y la felicidad prevalecerán en el mundo
Los jóvenes van por grupos, los adultos por parejas y los viejos van solos.
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
No puede el cura a la par, decir misa y confesar.
Cada dueño tiene su sueño.
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Dama tocada, dama jugada.
Cultiva centeno, mientras brilla el sol.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
A las diez deja la casa do estés. Si en la tuya estás, te acostarás.
La hija paridera, y la madre, cobertera.