Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Obras vea yo; palabras, no.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Por Navidad, dichoso el que ve su hogar.
Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
Niebla en el valle, labrador a la calle.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Hagámoslo hoy, porque mañana ya no estoy.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
Vida bien concertada, vida holgada.
La costumbre vence a la ley.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
De pico, todos somos ricos.
Dios tiene una caña muy larga que a todas partes alcanza.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
De un cólico de vino y espinacas no se muere ningún Papa.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
El que temprano se moja tiempo tiene de secarce.
A catarro gallego, tajada de vino.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
A buen comedor, quitárselo de delante.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
Bodas en Mayo, males las llamo.
En verano hasta el más seco suda.
Todo es nada lo de este mundo, si no se endereza al segundo.
A barriga llena, corazón contento.
Juntos en las duras y en las maduras.
En Agosto y en enero, no tomes el sol sin sombrero.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
Variante: El trabajo ennoblece a quien lo hace.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
Dios castiga, pero no ha palo.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Después de vendimiar siempre sobran cestos.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.