El que trabaja, principia bien; el que ahorra acaba mejor.
Siempre la cuba huele a la uva.
El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
Hay que predicar con el ejemplo.
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
Ir de trapillo.
Mala noche y parir hija.
¿Qué haces, hacedor?. Trabajar para el que duerme y está al sol.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
Vino y mujer, te ponen al revés.
El que vale para trasnochar no vale para madrugar.
Bebe el vino en vidrio; y si el vino es generoso, en cristal precioso.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
No hay altanería que no amanece caída.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Saber uno los bueyes con que ara.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Irse por los cerros de Úbeda.
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Si quieres, niña, que a tu boda no vaya, invítame la víspera por la mañana.
Juez cabañero, derecho como sendero.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Negocio que no da para llegar a las diez, mal negocio es.
Llena o vacía, casa que sea mía.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Abre las ventanas al cierzo y al oriente y ciérralas al mediodía y poniente.
Los extremos se tocan.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Saca tu cruz a la calle, y verás otras más grandes.
La procesión va por dentro.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
En Agosto y enero para tomar el sol, no te pongas el sombrero.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
Se dice el milagro pero no el santo.
El que tiene padrino es el que se bautiza.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
Mujer pecosa, mujer candela.
Comida que escasea, bien se saborea.
El papel que se rompa él.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
Un juego de cartas se juega con dinero
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.