Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
La avaricia rompe el saco.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
La justicia de Enero es rigurosa, más llegando Febrero, ya es otra cosa.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
Después de un gustazo, un trancazo.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
Febrerillo loco, Marzo ventoso y Abril lluvioso hacen a Mayo florido y hermoso.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
Arreboles al oriente, agua amaneciente.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Juntando los bienes con los males, resultan todos los años iguales.
Tripa vacía, corazón sin alegría.
Dinero de canto, se va rodando.
Año nuevo vida nueva.
Obra de mal cimiento, la derriba el viento.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Si me das pescado, comeré hoy; si me enseñas a pescar, podré comer mañana.
Cada pelo hace su sombra en el suelo.
Muchas candelitas hacen un Cirio.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
El mucho joder empreña.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
La vida es grata, a quien bien la acata.
Eso será, cuando los cerdos vuelen.
Mientras no hay viento, no hay mal tiempo.
Dádivas quebrantan peñas.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
Casaca mata Carita, Carita mata Casaca y Dinero mata Casaca y Carita.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Más vale tarde que nunca.
Jugarse hasta la camisa.
Lavarse las manos, como Pilatos.
Cuando el pobre lava, llueve.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
Agrada, quien manda.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Bueno es pan, y mejor, con algo que agregar.
Mal es acabarse el bien.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Todas las horas hieren. La última mata.