Es pan comido.
El otoño verdadero, por San Miguel el primer aguacero.
El pan es freno del vino.
El vino casi es pan.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
El sol siempre reluce.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
En Marzo los almendros en flor y los mozos en amor.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
El buen vino para el catador fino.
Agosto, frío el rostro.
La niebla deja el tiempo que encuentra
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
Al ganado esquilado manda Dios viento moderado.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Bien casada, o bien quedada.
A barba muerta, obligación cubierta.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Del mal vino, buena borrachera.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
De poniente, ni viento ni gente.
Sol madrugador y cura callejero, ni el sol calentará mucho ni el cura será bueno.
Febrero, rato malo y rato bueno.
El que no sea cofrade, que no tome vela.
Cuando viene la golondrina, el verano está encima.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Cuando llueve y hace sol, andan las meigas por Ferrol.
Cuando el Diablo nada tiene que hacer, mata moscas con el rabo.
La que por cuaresma comenzó tarde principió.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
La manda del bueno no es de perder.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
Tripa vacía, suena pronto.
Si llueve en Santa Bibiana, llueve cuarenta días y una semana.