Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
Jugar y perder bien puede suceder.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
No me llega pero ni a la suela de los zapatos.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Los que temen una caída están medio vencidos.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
Cochino matado, invierno solucionado.
Cada cual decía del amor que tenía.
La suavidad domina más que la ira.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Indio, mula y mujer si no te la han hecho, te la van a hacer.
Cuando llora el heredero, sus lágrimas no caen al suelo.
Dios nos coja confesados.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
A dinero en calderilla, poca y mala musiquilla.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
O crudo o asado por el fuego ha pasado.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
De un mismo árbol, un madero dorado y otro quemado.
Más claro, agua.
Al mal cocinero le estorban hasta las cucharas.
Yeso y cal, cubre mucho mal.
Mudarse por mejorarse.
El pobre no tiene consuelo ni con la subida del sueldo.
El lo que se pierde, se aprende.
No hay amor mi Linda Inés, sin su tasa de interés.
Dar la última mano.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
Vale más ser cobarde un minuto que estar muerto todo el resto de la vida.
Lo vergonzoso no es no saber, sino no aprender.
En Septiembre, el que no tenga ropa que tiemble.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
El que juega con fuego, se quema.
Más vale una imagen que cien palabras.
Fue sin querer...queriendo.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Cada mochuelo, a su olivo.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
No te duermas entre las pajas.
Esta lloviendo sobremojado
Las paredes tienen oidos.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Está mal pelado el chancho.
Más perdido que un moco en una oreja.
Alegría en la villa que hay berenjenas en la plaza.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
Si tienes riqueza, da trabajo para compartir la pobreza.