La carne en calceta que la coma quien la meta.
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".
¡Otra pata que le nace al cojo!.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
La mentira dura hasta que la verdad florece.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
Los cuerpos grandes se mueven despacio.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Lo bueno dura poco.
Por San Andrés, toma el puerco por los pies.
Tantas veces fue el burro al molino, que olvido el camino.
Amor de niña, agua en cestillla.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
Mientras ande tu asno, no le des palos.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
La letra mata, el espíritu vivifica.
No se hablar, y me mandas predicar.
Fruta verde, ni buen sabor tiene.
Donde ajos ha, vino habrá.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Acarrear leña para apagar un incendio.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
A brutos da el juego.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
Si el dinero es fuerte, más lo es la muerte.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
A otra puerta, que ésta no se abre.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
Antes huir que morir.
Llamame tonto y dame pan.
La ingratitud seca la fuente de la piedad.
La pasión y el odio son hijos de bebidas que embiagan.
No hay camino sin tropiezo.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Esa es carne para los perros.
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
Pasada la riña fiera, queda sangre en la gallera.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
El joven puede morir, pero el viejo no puede vivir.
Tanto está la gotera sobre la piedra hasta que hace el roto.
Ningún burro tropieza dos veces en la misma piedra.