El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
Si mi cuerpo muere, deja que mi cuerpo muera, pero no dejes morir a mi país
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
Abril, lluvias mil. Y si nos sale cabrón, lluvias a mogollón.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
Aunque el hombre sea de bronce, no le quites el trago de las once.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
Cuando se trabaja no se tiene tiempo de ganar dinero.
La conjetura del sabio es mas sólida que la certeza del ignorante.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
Quien más tiene, más quiere.
En casa del que jura, no faltará desventura.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
El que afloja tiene de indio.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Solo el mudo no cuenta mentiras.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
La pasión y el odio son hijos de bebidas que embiagan.
Hacer el agosto.
Tras la fortuna guía el favor.
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Quien virtudes siembra, fama siega.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
El que no encuentra amigos, por algo será, yo digo.
Cada mochuelo, a su olivo.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
Mientras hay alma, hay esperanza.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Viendo al payaso, soltando la risa.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Voy a gobernarles por leyes fijas, entonces el descanso y la felicidad prevalecerán en el mundo
Una flecha sola, puede ser rota fácilmente, pero, muchas flechas son indestructibles
Al que te quiera mal, cómele el pan, y al que te quiera bien, también.
Que tires para abajo, que tires para arriba, siempre se hara lo que tu mujer diga.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
Cuando no sepas que hacer, un refrán te lo puede resolver.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
El avariento nunca está contento.
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
Otro día amanecerá y buen tiempo hará.
La fortuna a los audaces ayuda.