Malos reyes, muchas leyes.
Tal vendrá que tal te quiera.
A nadie le duele la cabeza cuando consuela a otro.
Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
Indio comido, puesto al camino.
El ojo del amo engorda el ganado.
Al asno no pidas lana.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Peso y medida, alma perdida.
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
Si muere el cordero, con más razón el carnero.
Mas vale tierra en cuerpo que cuerpo en tierra.
Quien sabe ceder, sabe vencer.
Quien todo lo pensó nunca se caso.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Si no puede edificar una casa, construye un corazón.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Hay que predicar con el ejemplo.
Buen alimento, mejor pensamiento.
Deja la h de ayer para hoy.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
El infierno no sirve para quemar paja.
No todo lo grande es bueno, pero todo lo bueno es grande.
La verdad es de un solo color
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
El que miente es adorado, el que dice la verdad, ahorcado.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Donde hay voluntad, hay un camino.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
La mejor suegra, la muerta.
El interés dueño del mundo es.
Alábate pato que mañana te mato.
Amor que del alma nace, al pie de la tumba muere.
Jugar al abejón con alguien.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
El asno solo en la muerte halla descanso.