Hay tres cosas que destruyen al hombre: el vino, el orgullo y el enojo.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
Quien da para recibir no da nada
Ira de mujer, trueno y rayo es.
Guárdate del enemigo que llevas en ti y contigo.
Quien es amigo de todos es muy rico o muy pobre
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
Esto tiene más tiras que el calzoncillo de Jesucristo.
Limosna que así se vela y se ofrece, de lo alto viene.
El que apura su vida, apura su muerte.
La maldad con la belleza es el anzuelo y el cebo del diablo.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
A fin de que seas mejor, purifícate todos los días.
El que más puede, más aprieta.
Caldera observada no hierve jamás.
A quien nada quiere, todo le sobra.
Quien bien conoce el camino, llega sano a su destino.
El abad canta donde yanta.
Cada uno en su casa es rey.
Mala olla y buen testamento.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
El mundo da muchas vueltas.
Los carpinteros dan forma a la madera; los flecheros dan forma a las flechas; los sabios se dan forma a sí mismos.
Eres lo que comes.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
Apaga la luz, Mañosón!
El odio es motivo de disensiones, pero el amor cubre todas las faltas.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Acuéstate con perros y te levantarás con pulgas.
El que muda de amo, muda de hado.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Para todo mal es necesario un médico: el tiempo
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
El Diablo no se harta de romper suelas.
Viento del solano, agua en la mano.
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
El hombre de carácter atraviesa mil ríos sin mojarse los zapatos
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Nunca viene una desgracia sola.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro