India que se aquerencia, criara a tus hijos y su descendencia.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Quien cerca halla, cerca calla.
No hay almohada más blanda que una conciencia tranquila.
Mujer mayor, es la mejor.
Donde hay caridad, hay paz.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
El que madruga, es sereno.
Tal para cual.
Un hombre no vaga lejos de donde se está asando su maíz.
Nobleza obliga.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
Con un consejo y un duro, sale el hombre del apuro.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
El ladrón juzga por su condición.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
No te fíes de la muchacha de la taberna ni del cielo estrellado de Diciembre.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Más vale caer en gracia que ser gracioso.
Si volaran los necios, no veríamos el cielo.
El buey manso mató al amo.
A tu hija más lista no la pierdas de vista.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Por Navidad, dichoso el que ve su hogar.
Algo debe de querer quien te hace fiestas que no te suele hacer.
Libros y años hacen al hombre sabio.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Con el mismo cuero las correas.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
Cuerpo descansado, dinero vale.
La mejor de todas las mujeres, es la que gusta a todos los hombres.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
Quien hace un cesto hace cien.
El perro es más sensato que la mujer, puesto que no le ladra al amo.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Más feliz vive y sin prisa, quien no tiene ni camisa.
Quien desea aprender, pronto llegara a saber.
Para una hormiga, una tormenta es una lluvia torrencial.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
Ni Justicia ni verdad en la tierra encontrarás.
Quien se quemare, que sople.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Cuando un perro ladra a una sombra, mil perros más hacen de ella una realidad.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.