Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Es preferible ser dueño de un peso que esclavo de dos.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Quien sabe, sabe.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
Adentro ratones, que todo lo blanco es harina.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Dar gato por liebre, no solo en las ventas suele verse.
El lo que se pierde, se aprende.
Mas cuesta alimentar un vicio, que criar dos hijos.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Amor por interés, se acaba en un dos por tres.
Caballo que es bueno, no ha de menester mucho sonar de su timbre.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
Aceite y vino, bálsamo divino.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
La balanza no distingue el oro del plomo.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
A la larga, todo se arregla.
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.
A otro perro con ese hueso.
No hay fecha que no se cumpla, plazo que no se venza, ni deuda que no se pague.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
Más quiero tener asno que caballo de regalo.
Una hora de contento, vale por ciento.
Abril, uno bueno entre mil.
Nadie da lo que no tiene.
Yo no lo entiendo, que tanta gente de bonete dónde mete.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
De Gumiel, ni ella ni él; y si es de Izán, ni aún el pan.
La buena cena, temprano suena.
Los castellanos tienen más lengua que manos.
El pan, por el color; y el vino, por el sabor.
Reflexionar tres veces antes de obrar.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.