Más difícil que abrir una tienda para comerciar es mantenerla abierta.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
Rascar y comer comienzo ha menester.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
Hazte la fama y échate a la cama.
A las mujeres bonitas y a los caballos buenos los echan a perder los pendejos.
Donde pan comes migas quedan.
Bien ora quien bien obra.
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
Más de uno hubiera sido peor, si su fortuna fuera mejor.
Beso, queso y vino espeso.
A lo que no puedas, no te atrevas.
A tal señor, tal honor.
Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.
Yo soy un señor, tú eres un señor, él es un señor, somos todos señores, ¿pero quién almohaza al caballo?
Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".
A caballo comedor, cabestro corto.
El que tiene más galío, traga más pinol.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
De mala ropa no sale un buen traje.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
Compra la lanza apuntada a tu corazón si no quieres sentir su punta.
Ayer putas y hoy comadres.
Desde el día de San Martín a Navidad todos los pobres están mal
A barbas honradas, honras colmadas.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
A caballo grande, grandes espuelas.
En buen año y malo ten tu vientre regalado.
A chico pié, gran zapato.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Quien no canea, calvea.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
Para abaratar la vida, producir mucha comida.
La que da beso da d'eso.
A manos frías, corazón ardiente.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Borracho que come miel, pobre de él!
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.