Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
O errar o quitar el banco.
A fiar lo asesinó el mal pagar.
A un hombre rico, no repares si es feo o bonito.
Músico pagado no toca bien.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Rana en el fondo del pozo.
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
El pobre de su pobreza no sale.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
Bollo de monja, costal de trigo.
Cada cual a lo suyo.
Bien barato estaría el pan, si no lo comiera el holgazán.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
El hablar bien, poco cuesta.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Años de nones, muchos montones.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
Más barato es cuidar que edificar.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
Al tahúr nunca le falta qué jugar ni al putañero qué gastar.
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.
Ningún rico se recuerda, cuando era mozo de cuerda.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
No des por el pito, más de lo que el pito vale.
El que fía, o pierde o porfía.
El que depende de otro come mal y cena peor.
Dos no riñen si uno no quiere.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
El oro se prueba en el fuego y los amigos en las adversidades.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Las obras, con las sobras.
Palabra dada, palabra sagrada.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
La fortuna a los audaces ayuda.
El deudor no se muera, que la deuda en pie se queda.
Ladran, pues cabalgo.
Más vale pan duro que ninguno.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.