El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
Por Navidad, sol, por Pascua, carbón.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
Industria, pluma y espada, si no hay estrella, no son nada.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Ni lava ni presta la batea.
El buen mosto sale al rostro.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
Buena es la linde entre hermanos.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
Al buen vino, buen tocino.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
El carro no avanza si no se engrasan las ruedas
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
Año bisiesto, hambre en el cesto.
Me juzgaba desgraciado por la falta de zapatos, hasta que vi a un hombre que no tenía pies.
La suerte nunca da, solo presta.
Hijo de gata, ratones mata.
Cuando encuentres algo, mira allí de nuevo.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Me importa un bledo.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
Guarda el melonar, te quitaré un melón si me lo das.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
Cien refranes, cien verdades.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Cada necio quiere dar su consejo.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Come y bebe, que la vida es breve.
Donde comen dos comen tres.
Baila más que un trompo.
Hazte la fama y échate a la cama.
Donde no hay regla se pone ella.
Untado un dedo, untada toda la mano.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Le dijo la sartén al cazo.
Clérigo viajero, ni mísero, ni misero.
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
Lo que de noche se hace, de día se ve.