A quien le dan pan que no coma.
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
La razón y el agua hasta donde dan.
La intención es lo que vale.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
Gallo, caballo y mujer por su raza has de escoger.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
Dios castiga sin palo ni piedra
Ceño y enseño de mal hijo hace bueno.
Cuando el diablo no tiene qué hacer, coge la escoba y se pone a barrer.
Más grande que el apetito, el ojo que mide el frito.
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
El muchacho que es llorón y tú que me lo pellizcas.
Lloviendo en San Juan, quita vino aceite y pan.
Cada año, calzones de paño.
Siembra melones y recogerás melones; siembra habas y recogerás habas.
Buena es la carne; buena es la cecina; mejor es la cocina.
Cama de novio, dura y sin hoyo.
Come para vivir, pero no vivas para comer.
Bachiller en artes, burro en todas partes.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
Esta es la gota que derramo el vaso.
Otros tiempos, otros modos.
Ayudaté y serás ayudado.
Perro no come perro.
Hay que engordar al cochino, para sacar buen tocino.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
Oveja chiquita, cada año es corderita.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Hágase el milagro y hágalo Dios o el diablo.
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Bien de escudos y blasones, pero mal de pantalones.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
Niña, si vas a reuniones, ajustate los calzones.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
Quien amaga y no da, miedo ha.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Buen comedor, buen dormidor.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
Ninguno do otros es señor si no lo es del corazón.