Ayer putas y hoy comadres.
Favor del soberano, lluvia en verano.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
Para el culo de una mujer y la mano de un barbero, siempre es Enero.
Con chatos, poco o ningún trato.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
Deja la bola rodar, que ya parará.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
De ensalada, dos bocados y dejada.
El ladrón sin ocasión para robar, se cree un hombre honrado.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Amar a todos, confiar en nadie.
Boca sin dientes, casa sin gente.
Saber dónde aprieta el zapato.
A buey viejo, cencerro nuevo.
A quien da y perdona, nácele una corona.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
El aceite es: armero, relojero y curandero.
No puedo ser puta y pechera, no quiero aunque pudiera.
Orgullo, riqueza y hermosura son nada en la sepultura.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
Juez con prisa, juez que yerra.
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
¿Qué hacer, Gaspar?. Como para cenar.
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
Con remiendo del mismo paño echaras atrás el año.
Por San Lucas, a Alcalá putas.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Date buena vida, temerás más la caída.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.
Ni en burlas ni en veras, pidas al melonar peras.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
Cantando se van las penas.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
La carne en calceta que la coma quien la meta.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
Lavarse las manos, como Pilatos.